Contar nuestras luchas: herramientas de comunicación para jóvenes activistas

1b. Explorar la creatividad para comunicar e innovar

En el mundo digital hoy es fácil lanzar desde una campaña, una acción, un producto hasta un medio porque no requiere demasiada inversión y casi todxs tenemos herramientas disponibles para hacerlo. Todxs somos comunicadorxs. Lo difícil es encontrar el valor agregado de nuestros proyectos. Eso es lo que hace la diferencia y genera el impacto. Por eso es fundamental definir con claridad y darle forma a nuestra idea. 


Una idea es una forma de resolver problemas o necesidades. Nunca una idea es cien por ciento innovadora pero tenemos que encontrarle el valor agregado, el diferencial. Puede estar en el foco, en el enfoque, en la tecnología que usa, en el formato, en el tono. 

Veamos como ejemplo esta campaña, “Los ayudadores”, realizada por Bridge The Gap para Iniciativa Spotlight, una alianza de la ONU con la Unión Europea. El tema era la carga mental, la distribución desigual de las tareas domésticas y de cuidados. Buscaba invitar a los varones a tener un rol activo para un reparto equitativo de las mismas. “Ser #Ayudador no alcanza. Esperar a que te lo pidan tampoco. La próxima vez decí #YoMeOcupo” fue el mensaje que lanzaron con el vídeo.

 

¿Cuál fue el valor agregado? El humor. Por eso fue muy exitosa y tuvo un impacto enorme. Y acá les dejamos un tip: no podemos dejar de lado el humor en nuestras narrativas. Los abordajes solemnes no son los únicos posibles aún en temas difíciles y complicados. Hablemos el lenguaje de los memes, de las redes y no abandonemos la posibilidad de reírnos, jamás. 

Elemental, mi queridx activista

En la búsqueda de darle forma a nuestras ideas tenemos el mandato de mirar la realidad con un enfoque de 360 grados y no sacarnos el chip de activistas y comunicadorxs nunca porque la inspiración puede estar más cerca de lo que pensamos. Lo que nos pasa a nosotrxs mismxs y las personas que nos rodean puede ser un disparador para generar un contenido. Una historia pequeñita puede transformarse en una gran campaña. 

Como dice Sherlock Holmes “Elemental, mi querido Watson”, explorar la creatividad es elemental. Bueno, en realidad el famoso detective del cine y la literatura nunca jamás dijo esa frase, aunque sea lo más recordado de él. Es un gran ejemplo para pensar nuestras campañas, para que nuestras ideas y luchas perduren en el tiempo y sean reconocidas. A veces una frase simple que concentra un mensaje claro puede perdurar por siempre en la memoria colectiva y eso es “Elemental, mi queridx activista”.

¿Qué es la creatividad?

Cuando hablamos de creatividad nos referimos a una capacidad que todxs tenemos para jugar con los elementos con los que contamos, ordenarlos de otra manera y presentarlos de una forma atractiva. Pero, además, la creatividad es una forma de crear soluciones.

La creatividad no es algo que podamos forzar ni comprar, pero sí una facultad que podemos entrenar. De esto saben mucho las personas que hacen arte. Por ejemplo, lxs surrealistas pensaban que soñar era una manera de entrenar la creatividad, una forma de bucear en mares profundos donde podía encontrarse una imagen nueva, una idea inédita. Para algunas culturas el sueño también es el lugar de la verdad, para otras ese mismo lugar de pensamiento y creatividad lo condensa el arte.

Una clave para entrenar la creatividad es estudiar a lxs artistas de nuestros pueblos y de todo el mundo. Ir a pasear por las calles y detenernos en el arte callejero ¿Qué habrá querido decir la o el muralista? Ir a los museos y quedarse todo el tiempo que sea necesario hasta entender por qué tal pintorx le puso ese nombre a su obra y por qué pinta sobre lo que pinta en ese lugar y esa época. Ver cine y teatro, dejarse llevar por las historias. Un consejo práctico es llevar siempre un papel y un bolígrafo o lápiz para anotar las cosas que nos gustaron. Y si leemos libros… ¡hacerles marcas!

La mente tiene conexiones inesperadas que se activan cuando las estimulamos con arte y con sorpresa. Por sorpresa nos referimos a esos momentos en que nos quedamos con la boca abierta porque no podemos creer lo que vemos: ¡wow! Eso es innovación. Muchas veces la innovación se vincula a la tecnología y a internet, pero la innovación está presente en toda nuestra vida y ha estado a lo largo de la historia de la humanidad. 

Si queremos que nuestra comunicación sea creativa e innovadora es necesario prestar atención a:

  • El lenguaje artístico que involucra. ¿Con qué otras piezas de la cultura se comunica?
  • Las palabras que usa. ¿Quiénes hablan como habla mi campaña?
  • Dónde circulan mis piezas. ¿Qué otros mensajes circulan en ese espacio?

Sabemos que es muy difícil inventar algo nuevo y, a la vez, es muy importante ser originales. Por eso es vital conocer qué actores sociales están comunicando en el mismo espacio otros mensajes o mensajes similares a los nuestros.

Es elemental reconocer, como escribe la activista y teórica argentina Marcela Fuentes que 

“No es activismo digital por un lado y protesta en la calle por el otro. No es uno para que se dé la otra. No es uno antes como preparación, luego la otra como evento en sí, y después más de lo anterior como memoria. Aun cuando compartamos el espacio físico de una asamblea cara a cara estamos atravesadxs por lo digital. Y hoy, como vamos descubriendo, lo remoto no quita lo sincrónico y esto no quita lo vital”.

(Activismos tecnopolíticos. Constelaciones de performance. Eterna cadencia editora, Buenos Aires, 2020).


Algunos ejemplos de campañas de comunicación innovadoras para revisar e inspirarse:

1- Usuarios de Tik Tok y fans del K-pop con astucia pusieron nervioso a Donald Trump.

2-Jóvenes indígenas de Perú rapean por su derecho a la identidad.

3-Las Tesis en Chile: una coreografía antipatriarcal.

4-Evoluciona, jóvenes de Cuba contra el acoso

5-Artista mexicana borra el muro con arte.


¿Vamos bien hasta acá? 

Ojalá que sí. 

¡Seguimos!